Tras la consagración de España y el subcampeonato obtenido por la Selección Argentina, el exarquero Sergio Podio compartió su análisis sobre el Mundial en diálogo con Radio Castellanos. El histórico deportista rafaelino destacó el nivel futbolístico del certamen, defendió el proceso que encabeza Lionel Scaloni y consideró que, pese a la derrota en la final, Argentina continúa siendo una de las grandes potencias del fútbol internacional.
En primer lugar, Podio calificó al torneo como «un muy buen Mundial», al remarcar que la ampliación de participantes no afectó la calidad del espectáculo. «Se vieron partidos realmente interesantes. Había quienes pensaban que con tantos equipos iba a bajar el nivel, pero pasó todo lo contrario. Hubo muy pocas selecciones que defraudaron y aparecieron gratas sorpresas como Cabo Verde, que jugó muy bien y se ganó el cariño de todos», sostuvo.
A su entender, más allá de algunas eliminaciones tempranas de potencias como Alemania o Brasil, las instancias decisivas volvieron a reunir a los seleccionados con mayor jerarquía, aunque advirtió sobre el crecimiento sostenido del fútbol europeo. En ese sentido, planteó que Sudamérica deberá trabajar de manera conjunta para no perder terreno frente a un continente que, además de su poder económico, incorpora futbolistas de raíces africanas formados desde muy jóvenes en las principales ligas del mundo.

Respecto de la campaña argentina, Podio rechazó las críticas que suelen aparecer en redes sociales y recordó que la Selección alcanzó tres finales en los últimos cuatro Mundiales, una marca que refleja la solidez del proyecto deportivo. «Se habla mucho de torneos comprados o de ayudas arbitrales, pero con el VAR bien utilizado esas teorías no tienen sustento. Si Argentina llegó nuevamente a una final es porque viene haciendo las cosas muy bien», afirmó.
El exarquero consideró además que otros seleccionados sudamericanos deberían enfocarse más en revisar sus propios procesos que en cuestionar los éxitos argentinos. Mencionó los casos de Chile, Perú y Colombia, y puso como ejemplo el crecimiento de Ecuador a partir de un trabajo sostenido en divisiones inferiores y la influencia de entrenadores argentinos.
El liderazgo, la gran diferencia
Al analizar las razones que mantienen a Argentina entre las principales selecciones del mundo, Podio señaló que la mayor virtud del equipo está en la personalidad de sus futbolistas.
«Tenemos líderes en todas las líneas. Desde el Dibu Martínez hasta Otamendi, Cuti Romero, Enzo Fernández, Mac Allister o Tagliafico. Son jugadores que aparecen cuando el equipo los necesita y eso marca una diferencia enorme con otras selecciones como Brasil o Uruguay», explicó.
También consideró que el fútbol brasileño atraviesa una pérdida de identidad. «Brasil dejó de ser aquel equipo del jogo bonito y eso se nota. Además, varios de sus futbolistas optaron por ligas menos competitivas y cuando llegan los grandes torneos esa falta de ritmo termina pesando», analizó.
Elogios para Gustavo Alfaro
Otro de los puntos destacados de la entrevista fue el desempeño de Paraguay, dirigido por Gustavo Alfaro, excompañero de Podio durante su etapa como futbolista en Atlético de Rafaela.
El exarquero recordó que Alfaro ya demostraba una gran capacidad de análisis cuando compartían concentraciones y aseguró que su éxito como entrenador no lo sorprende. «Ya como jugador analizaba a los rivales, veía detalles que el resto no observábamos. Siempre fue muy estudioso y hoy eso se refleja en su carrera», señaló.
Además, destacó que el entrenador logró conformar un equipo competitivo por encima de las individualidades. «Convenció a los jugadores de una idea de juego. Paraguay no podía salir a atacar a Francia porque se suicidaba futbolísticamente, entendió sus limitaciones y armó un equipo muy sólido. Me pone muy feliz verlo en ese lugar porque es uno de los nuestros», expresó.
Una final condicionada por el desgaste
Finalmente, Podio opinó sobre la derrota argentina frente a España y sostuvo que el equipo llegó al partido decisivo con un importante desgaste físico.
«Para mí llegaron exhaustos. Llegaron con el tanque de nafta vacío, con varios jugadores lesionados y eso terminó condicionando el rendimiento. Muchos preguntan por qué Scaloni no hizo más cambios, pero la realidad es que los suplentes no estaban al nivel de los titulares. Aun así, llegar otra vez a una final del mundo habla de un proceso extraordinario que sigue colocando a Argentina entre las mejores selecciones del planeta», concluyó.



