El Parque Industrial Fasoli marca un nuevo capítulo para el desarrollo económico de Rafaela y, según remarcó la secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo, Patricia Imoberdorf a Diario CASTELLANOS, representa mucho más que la incorporación de nuevas hectáreas destinadas a la industria.
«Este no es un proyecto nuevo. Es una iniciativa que la ciudad viene persiguiendo desde hace muchísimo tiempo y que recién en esta gestión pudo concretarse gracias a una decisión política clara del intendente Leonardo Viotti y al trabajo articulado entre distintas áreas del Municipio, el sector privado y la Provincia», afirmó la funcionaria.
Imoberdorf explicó que el Parque Industrial Fasoli formó parte de un proceso de planificación mucho más amplio, vinculado a otros proyectos estratégicos para la ciudad, entre ellos el desarrollo de la Villa Olímpica y la relocalización de la planta industrial de Rafaela Alimentos.

Durante años, distintas dificultades administrativas, territoriales y normativas impidieron que la iniciativa avanzara. La actual gestión decidió retomar esas gestiones y coordinar acciones entre la Secretaría de Desarrollo Económico, la Secretaría de Desarrollo Urbano, los desarrolladores privados y organismos provinciales.
«Ese trabajo conjunto permitió destrabar un proyecto que llevaba mucho tiempo pendiente y presentarlo finalmente como un hecho concreto», sostuvo la secretaria.
Más oportunidades para las empresas
La titular de la secretaría de Desarrollo Económico local, remarcó que la importancia del nuevo parque industrial no radica únicamente en la disponibilidad de nuevas tierras.
«Lo que estamos generando es la posibilidad de que las empresas de Rafaela puedan seguir creciendo en la ciudad, ampliar sus instalaciones o relocalizarse sin tener que buscar alternativas fuera de Rafaela», expresó.
Al mismo tiempo, señaló que el desarrollo crea condiciones favorables para atraer inversiones externas y ampliar la capacidad productiva local.
En ese sentido, destacó que el proyecto complementa la oferta existente del PAER y del Parque Industrial «Ingeniero Víctor Monti», ampliando significativamente el stock de suelo industrial disponible.
«Necesitábamos responder a una demanda histórica del sector productivo. Hoy Rafaela vuelve a tener herramientas para crecer», manifestó la funcionaria.
El valor de la articulación público-privada
Para Imoberdorf, uno de los principales logros del proyecto fue la articulación entre el Estado y el sector privado.
«Desde el Municipio generamos el marco normativo, acompañamos las gestiones y brindamos previsibilidad. El privado hizo la inversión y apostó por el crecimiento de Rafaela», agregó.
Esa combinación, sostuvo, demuestra que cuando existen reglas claras y objetivos compartidos pueden concretarse proyectos de gran impacto para la ciudad. «El desarrollo económico no lo construye solamente el Estado ni exclusivamente el sector privado. Se construye trabajando juntos», dijo.
Ya hay empresas interesadas
La presentación oficial del Parque Industrial Fasoli despertó rápidamente el interés del sector empresario.
Según confirmó la secretaria, luego del lanzamiento realizado en el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región comenzaron a llegar consultas de firmas interesadas en instalarse. «Ya estamos recibiendo empresarios que quieren conocer qué tipo de actividades podrán radicarse en el parque», expresó.
Para ordenar esa demanda, la próxima semana el Municipio mantendrá reuniones con los desarrolladores privados para definir un esquema de atención, asesoramiento y acompañamiento a las empresas interesadas. El objetivo es facilitar los trámites y brindar información precisa sobre las posibilidades de radicación.
Imoberdorf dejó en claro que el Parque Industrial Fasoli no representa el punto final del proceso. «Es un punto de partida», enfatizó.
Desde la Secretaría de Desarrollo Económico ya trabajan con otros propietarios privados para generar nuevos desarrollos en el área industrial. «Estamos manteniendo reuniones con distintos actores porque creemos que este primer acuerdo público-privado puede abrir la puerta a muchos otros proyectos», explicó.
Sin embargo, explicó que el crecimiento dependerá también de obras de infraestructura indispensables.
Entre ellas sobresalen las intervenciones previstas en los Bajos Compagnucci, fundamentales para resolver la problemática hídrica de ese sector y habilitar nuevas superficies aptas para uso industrial. «Con esas obras podremos disponer de muchas más hectáreas para el desarrollo productivo», detalló.
La funcionaria recordó además que el gobernador Maximiliano Pullaro ya expresó la decisión política de acompañar esos trabajos mediante financiamiento provincial.
Incentivos para atraer inversiones
La estrategia municipal no se limita únicamente a generar suelo industrial.
Imoberdorf destacó que Rafaela cuenta hoy con herramientas concretas para mejorar su competitividad frente a otras ciudades.
Entre ellas mencionó el Régimen Rafaelino de Incentivo para Grandes Inversiones (RRIGI) y el régimen local de promoción de la Economía del Conocimiento, recientemente aprobados por el Concejo Municipal.
Estos instrumentos contemplan beneficios fiscales y no fiscales para empresas industriales, tecnológicas y de alto valor agregado. Al respecto, dijo: «Queremos que Rafaela sea cada vez más competitiva para atraer inversiones, generar empleo y acompañar el crecimiento de nuestras empresas».
Para la secretaria, el desarrollo económico requiere políticas públicas sostenidas y planificación. «La mirada está puesta en las próximas décadas. Queremos seguir acompañando a las empresas locales, pero también salir a buscar nuevas inversiones que elijan Rafaela para producir, innovar y generar trabajo», manifestó al respecto.
Con la concreción del Parque Industrial Fasoli, la ciudad suma una herramienta estratégica para fortalecer su perfil productivo. Pero, al mismo tiempo, abre una nueva agenda: ampliar la oferta de suelo industrial, ejecutar obras de infraestructura y consolidar un ecosistema capaz de atraer nuevas industrias, tecnología y empleo de calidad. Ese es, según Imoberdorf, el verdadero desafío que comienza ahora.
Datos oficiales
Las obras van a comenzar este año 2026. Aunque las obras se harán el 100% en una sola etapa, la venta será escalonada en 3 etapas: Etapa 1: 81 lotes; Etapa 2: 48 lotes; Etapa 3: 24 lotes. De la primera etapa hay 25% vendido.



