La inseguridad volvió a golpear a instituciones deportivas de la ciudad. En las últimas horas, tanto Peñarol como Argentino Quilmes denunciaron nuevos episodios delictivos que afectan su funcionamiento y generan preocupación en sus dirigentes e hinchas.
La institución de barrio Villa Rosas sufrió su cuarto robo en menos de dos meses. La reiteración de estos hechos provoca indignación entre directivos, profesores, deportistas y familias que forman parte del club. Según indicaron, los robos no solo implican pérdidas materiales, sino también un fuerte impacto en el trabajo diario, ya que se sustraen herramientas e insumos fundamentales para el desarrollo de las actividades.
Desde la entidad remarcaron que el club cumple un rol social clave como espacio de encuentro, contención y formación para niños, niñas y jóvenes. Por ello, cada hecho delictivo trasciende lo económico y repercute directamente en la vida cotidiana de quienes asisten al lugar.
Ante esta situación, desde Peñarol reclamaron respuestas urgentes y medidas concretas que permitan garantizar la seguridad de las instituciones barriales, subrayando la importancia de proteger estos espacios que cumplen una función social esencial. A pesar del contexto adverso, aseguraron que continuarán trabajando, aunque advirtieron que necesitan acompañamiento para sostener sus actividades.
Por su parte, el “Cervecero” también fue víctima de hechos vandálicos en el estadio “Agustín Giuliani”. De acuerdo a lo informado en redes sociales, personas desconocidas forzaron el portón de ingreso, sustrajeron la grifería y provocaron destrozos en distintas instalaciones, entre ellas la pileta utilizada para el lavado de manos.
Desde la institución de barrio Italia manifestaron su preocupación por la reiteración de estos episodios, que afectan tanto el mantenimiento del predio como el normal desarrollo de las actividades deportivas. Ambos casos reavivan el reclamo por mayores medidas de seguridad para proteger a las instituciones que cumplen un rol fundamental en la comunidad.





