Distrito Joven propone transformar el oeste de Rafaela con una nueva manera de construir ciudad

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Rafaela construyó buena parte de su historia alrededor de una capacidad que todavía conserva: crecer. Lo hizo desde su estructura productiva, desde sus instituciones y también sobre un territorio que fue extendiendo progresivamente sus límites. Pero cada nueva expansión abre una discusión diferente. Ya no alcanza solamente con preguntarse hacia dónde puede avanzar la ciudad. También importa definir qué ciudad se construye cuando ese crecimiento ocurre.

Sobre esa pregunta comienza a presentarse Distrito Joven, una iniciativa privada impulsada por la familia Lagrutta que proyecta transformar aproximadamente 50 hectáreas del oeste rafaelino mediante una propuesta que integra vivienda, arquitectura, paisaje, espacio público, conectividad y naturaleza.

El proyecto tendrá su lanzamiento público este viernes 31 de julio y sábado 1° de agosto, con dos jornadas que reunirán especialistas y abrirán la conversación a vecinos, organizaciones y comunidad académica.

La propuesta parte de una concepción que busca diferenciarse de los desarrollos tradicionales: que el verde no aparezca una vez terminada la urbanización como el espacio que quedó disponible, sino que sea uno de los elementos alrededor de los cuales se organiza la ciudad.

Cincuenta hectáreas para proyectar otro crecimiento

Distrito Joven contempla dos grandes etapas de ejecución articuladas con el desarrollo de un Ecoparque. La primera incorpora aproximadamente 80 viviendas junto con dos espacios que comenzarán a darle forma al sistema verde: la Plaza de las Infancias – Aventuras en el Bosque y el Parque Praderas del Estadio.

Las viviendas tendrán además una particularidad dentro del calendario inmediato de Rafaela. Inicialmente serán utilizadas como Villa Olímpica durante los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y, una vez concluido el evento deportivo, pasarán a integrarse a la oferta habitacional de la ciudad.

Otro de los componentes proyectados será la Reserva del Pastizal, un área verde abierta a la comunidad que se extenderá hacia el oeste, desde avenida 500 Millas hasta Santos Dumont. Allí se buscará preservar naturaleza, incorporar recorridos y corredores biológicos, favorecer la biodiversidad y generar un nuevo espacio de encuentro entre la ciudad y su ambiente.

La concepción también modifica uno de los elementos más reconocibles de la trama urbana. Frente a las manzanas tradicionales de aproximadamente 80 por 80 metros, Distrito Joven incorpora macro manzanas cercanas a los 250 metros. La intención es disminuir la cantidad de calles, veredas y superficies impermeables para destinar una mayor proporción del suelo a césped, vegetación, recorridos y espacios compartidos.

Menos superficie endurecida y más suelo absorbente no representa solamente una decisión paisajística. En un sector donde la planificación hídrica resulta determinante, el proyecto incorpora lagunas de retardo, drenajes y soluciones para gestionar el agua como parte del propio paisaje.

Dos jornadas para abrir el proyecto a Rafaela

Ese enfoque será uno de los protagonistas de “Conversaciones sobre el paisaje”, la primera actividad pública prevista para este viernes, de 18 a 20, en el aula C-EMAE del Complejo Cultural del Viejo Mercado.

Participarán Gabriel Burgueño, Doctor en Urbanismo y especialista en planificación y diseño del paisaje; Ana Lis Rodríguez Nardelli, antropóloga y Magíster en Desarrollo Humano; PAF Atelier, colectivo interdisciplinario vinculado al desarrollo paisajístico de Distrito Joven; y el ingeniero Juan Pablo Brarda, especialista en planificación hídrica, drenaje urbano y gestión del agua.

Las diferentes miradas permitirán abordar desde la vegetación nativa y la biodiversidad hasta la infraestructura verde y azul, la identidad del paisaje rafaelino y el manejo hídrico del oeste de la ciudad. Brarda, además, fue coordinador del Sistema de Drenaje Urbano de ese sector, por lo que su participación permitirá vincular las decisiones del proyecto con una problemática estructural de cualquier expansión urbana hacia esa zona.

El sábado 1° de agosto llegará una segunda instancia, esta vez con la comunidad como protagonista. Entre las 9 y las 12, en el Campus UNRaf, se realizará el taller “Habitar juntos: mapeo colectivo y memoria del espacio público”.

Coordinada por Burgueño y Rodríguez Nardelli, la actividad convocará a vecinos, organizaciones sociales, comunidad académica y actores vinculados al territorio para reconstruir, mediante mapas, relatos y dinámicas participativas, los vínculos que la comunidad mantiene con los espacios verdes y públicos de Rafaela.

La intención es que esos aportes puedan convertirse en insumos que dialoguen con el desarrollo futuro de Distrito Joven.

Una inversión privada con vocación urbana

Detrás de esta propuesta, aparece también uno de sus principales objetivos: integrar viviendas, recorridos, parques, infraestructura y naturaleza dentro de un mismo sistema, en lugar de concebirlos como piezas independientes.

Si bien el alcance definitivo de esa transformación se irá conociendo a medida que el proyecto avance, su presentación pública permite instalar desde ahora una discusión que Rafaela inevitablemente deberá afrontar mientras continúe expandiéndose.

Porque crecer no consiste únicamente en agregar calles, lotes y viviendas al mapa. También supone decidir cuánto espacio conservar para encontrarse, caminar, jugar, absorber el agua o simplemente convivir con la naturaleza.

Este viernes y sábado, Distrito Joven pondrá sobre la mesa una propuesta para comenzar a pensar esas respuestas desde el oeste de la ciudad.