El estudiante de 13 años herido en el ataque ocurrido en una escuela de San Cristóbal fue trasladado al Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, donde permanece clínicamente estable y en observación.
En diálogo con la prensa, el director del efector, Pablo Ledesma, destacó que el paciente “ingresó en buenas condiciones clínicas, lúcido y estable”, y remarcó que esto fue posible gracias a la rápida intervención de los equipos de salud.
“Hay que felicitar el trabajo de los equipos de San Cristóbal y Rafaela, que actuaron con la premura necesaria y permitieron una correcta derivación”, señaló, en referencia al traslado desde el Hospital Jaime Ferré.
Según detalló, el joven presenta múltiples heridas por perdigones, principalmente en la zona de cabeza y cuello, aunque aclaró que “no interesan órganos vitales”, lo que explica su evolución favorable.
En este sentido, fue contundente al afirmar que “el paciente no requiere intervención quirúrgica por el momento”, aunque permanecerá internado en la Unidad de Cuidados Especiales para monitoreo y control clínico.
“El chico está estable, lúcido, ubicado en tiempo y espacio. Su vida no corre riesgo, pero necesita ser monitoreado durante estas primeras 24 horas”, agregó.
Asimismo, explicó que el seguimiento será clave debido a la localización de las lesiones: “Los perdigones están alojados en zonas sensibles como cabeza y cuello, por lo que es importante evaluar la evolución y la eventual necesidad de intervención”.
El adolescente se encuentra acompañado por su madre y bajo seguimiento de un equipo interdisciplinario, en un hospital de alta complejidad que cuenta con las especialidades necesarias para abordar este tipo de casos.




