

En Newell’s Old Boys la ilusión no se apaga. Aun con Lionel Messi ligado contractualmente a Inter Miami hasta diciembre de 2028, en el Parque Independencia reconocen que la posibilidad de un regreso no está descartada y que el club buscará estar preparado si se presenta la oportunidad.
El encargado de poner el tema nuevamente sobre la mesa fue Ignacio Boero, flamante presidente rojinegro, quien admitió públicamente que el deseo de repatriar al capitán de la Selección Argentina es real, más allá de las dificultades que implica una operación de semejante magnitud.
“Mientras Lionel Messi juegue, la posibilidad está”
En declaraciones recientes, Boero fue claro al marcar la postura institucional: “Yo soy un convencido de que Messi puede venir a Newell’s”, afirmó, y agregó que desde su gestión intentará “generar todas las condiciones favorables como club para que eso suceda”.
Si bien aclaró que no existieron contactos directos, el dirigente dejó en evidencia que el tema está presente y que el club no quiere quedar al margen de un eventual escenario post Mundial 2026.
Un contexto que alimenta el sueño rojinegro
El regreso de varios campeones del mundo al fútbol argentino reavivó la esperanza en Rosario. Leandro Paredes volvió a Boca, Ángel Di María a Rosario Central y otros referentes recalaban en River, alimentando la idea de que el círculo podría cerrarse también con Messi en el club donde dio sus primeros pasos.
En ese marco, el cuerpo técnico encabezado por Favio Orsi y Sergio Gómez también observa con expectativa la chance, conscientes del impacto deportivo, institucional y simbólico que significaría la llegada del mejor jugador de la historia.
Messi y Newell’s, una historia que nunca se cerró
El propio Lionel Messi dejó abierta esa puerta en más de una oportunidad. En 2017, reconoció públicamente: “Me encantaría jugar en Newell’s, era mi sueño de chiquito”, aunque siempre condicionado por el momento personal y profesional.
Hoy, con 38 años y la mira puesta en el Mundial 2026, el regreso parece lejano, pero en Rosario nadie se anima a descartarlo del todo. Mientras Messi siga en actividad, la ilusión leprosa sigue viva.



