Las miradas de los diez concejales del pasado, el presente y el futuro

0
33

*Lisandro Mársico: El siglo XXI es el siglo del conocimiento, de la racionalidad científica y tecnológica que contribuyen al cambio de las condiciones económicas, sociales y políticas en el planeta. La innovación en los diversos ámbitos, el espíritu empresarial, la armonía social y la ventaja competitiva de los pueblos dependen de la educación, que expande el capital humano de una sociedad y sobre estos conceptos se enfocan nuestros lineamientos fundamentales de trabajo.

Las capacidades que caracterizan a nuestra ciudad y que se han desarrollado en los diferentes estamentos, sumado a la potencialidad de los sectores productivos, al entramado público- privado que es un ejemplo a nivel nacional y que constituye uno de los factores más importantes de nuestro crecimiento, forman parte de nuestra identidad y son los engranajes que ubican a Rafaela como una de las comunidades modelo en los diferentes niveles estaduales. Quiero dejar en este nuevo aniversario de Rafaela un afectuoso y cálido saludo a todos los habitantes. Nuestros forjadores nos han dejado la posta para hacer más grande y pujante nuestra ciudad; ese es nuestro desafío.

*Paz Caruso: Cuando empecé a tomar conciencia que desde mi lugar en el Gobierno Municipal podía hacer muchas «cosas» por nuestra querida Rafaela, sentí una mezcla de orgullo, responsabilidad e ímpetu desarrollador que no me abandonó en ningún momento.

Ver esta maravilla de ciudad crecer, destacarse en el ámbito provincial y nacional, ser un digno lugar para que los rafaelinos nos desarrollemos individual y colectivamente, significó un inmediato compromiso inclaudicable en el que estoy inmersa.

Sentir que cada acción que emprendemos, hoy desde la Legislatura Local, ayer desde la innovación de constituir el «ambiente» como una Política del Estado local, tiene el compromiso, la fortaleza y la convicción de haber generado y continuar fortaleciéndose, una tarea que perdurará por siempre, y que constituirá una toma de conciencia para que los rafaelinos amemos cada vez más a nuestra bendita ciudad y hagamos de ella un verdadero hogar.

*Alejandra Sagardoy: El nuevo cumpleaños de la ciudad nos invita a reflexionar, porque Rafaela siempre nos convoca a renovar la forma en que enfrentamos los desafíos. Si algo ha caracterizado a nuestra ciudad en estos 144 años de historia es su capacidad de transformación y su espíritu progresista, que se renueva generación tras generación. Nunca los rafaelinos nos conformamos con la foto del presente: sabemos que Rafaela es una historia en movimiento, una construcción constante donde cada paso deja huella.

Hoy atravesamos tiempos complejos, con demandas urgentes en seguridad, salud, educación, acción social y cultura, que nos interpelan como sociedad y nos desafían como dirigentes.

Sabemos que los recursos son limitados, pero también que nuestra fortaleza está en la gestión responsable, el trabajo conjunto y la convicción de seguir adelante.

En esta fecha tan significativa renovamos el compromiso de seguir impulsando las transformaciones que ya están en marcha y de trabajar por aquellas que aún son una deuda pendiente. Porque Rafaela siempre mira hacia el futuro, con el mismo empuje, esperanza y vocación de progreso que la vio nacer.

*Juan Senn: Hoy celebramos el día de Rafaela, recordando el 144° aniversario de su formación, una ciudad que crece, se transforma y sigue soñando. Una comunidad que se consolida día a día sobre los valores del trabajo, la familia y el compromiso de todos.
Rafaela es trabajo, esfuerzo, innovación y comunidad. Es el resultado de generaciones que apostaron por el progreso sin perder la esencia de sus raíces.

Cada calle, cada institución y cada vecino son parte de una historia compartida que nos enorgullece y nos impulsa a seguir construyendo juntos el futuro. Estos 144 años reflejan la historia de mujeres y hombres que con esfuerzo, visión y dedicación hicieron posible una ciudad en permanente crecimiento, con mirada de futuro y orgullo por su identidad.

¡Feliz aniversario, Rafaela! Sigamos haciendo de nuestra ciudad un lugar donde vivir, crecer y proyectar esperanza. El compromiso ambiental que hoy avala y hace suya nuestra sociedad es un legado para las futuras generaciones, pero por sobre todo un juramento sobre «nuestro hábitat» de hacerlo digno de ser vivido.

*Martin Racca: En las proximidades de un nuevo cumpleaños de nuestra querida ciudad quiero destacar que debería tomarse como lo que es, una fiesta, una celebración popular, porque los motivos para celebrar no abundan y las angustias nos abruman. En un mundo con cambios permanentes, donde la inmediatez es la norma, los conflictos son cada vez más evidentes y las conquistas sobre derechos humanos que «supimos conseguir» permanentemente vapuleados, la balanza parecería estar demasiada inclinada a noticias negativas.

Nuestra ciudad no está exenta de aquellas tensiones, sumada a las tensiones nacionales y locales, las disputas permanentes generan tensiones, las desigualdades generan tensiones, entre diferentes actores e instituciones se generan tensiones, pero nuestra comunidad a lo largo de la historia supo generar espacios de participación y consensos para la toma de las mejores decisiones posibles para el beneficio de Rafaela, ¿siempre?. Y, probablemente, no, pero supo defender la «casa común» (parafraseando al Papa Francisco). Cuando dejamos de lado el interés particular y se miden indicadores de cualquier tipo, comparándola con otras ciudades de similar envergadura, Rafaela y su gente, casi siempre se destaca, supera el promedio y permanentemente nos desafía a seguir pensando a lo grande, a mejorar, a celebrar lo logrado, pero con «los pies sobre la tierra»; como no se puede gestionar y mejorar lo que uno no ama, siempre el desafío será: primero entender queriendo, amando, para después modificar lo que no funciona. Porque en definitiva la función pública es el máximo nivel de servicio al otro o, al menos, debería serlo. Feliz cumpleaños querida ciudad.

*Carla Boidi: El origen de Rafaela, hacia 1887, puede leerse también como un proyecto arquitectónico a cielo abierto. El trazado urbano, diseñado bajo el modelo de damero, respondió a una lógica de orden y progreso característica del ideario colonizador. Calles amplias, manzanas regulares y un eje ferroviario que aún hoy estructura la ciudad, fueron las primeras huellas de una planificación moderna para su tiempo. La arquitectura inicial -de ladrillo cocido, techos a dos aguas y galerías corridas- reflejó la síntesis entre las técnicas locales y las aspiraciones europeas de los inmigrantes. Con el paso de las décadas, Rafaela creció desde su estación hacia los cuatro puntos cardinales, manteniendo una relación vital entre la vivienda, el trabajo y el espacio público. Hoy, Rafaela celebra 144 años de historia grabada en la memoria de sus espacios, en la persistencia de su trama y en la manera en que cada generación la habita.

*Mabel Fossatti: Aquí estás Rafaela… forjada en la cultura del esfuerzo y del trabajo. Creciendo, avanzando, brindando oportunidades, celebrando 144 años de vida. En los primeros años, los inmigrantes lograron transformar estas tierras en un eje productivo, convirtiendo ese impulso emprendedor en el sello que la identifica.

Tras un largo camino recorrido ha tenido un importante crecimiento demográfico y un enorme desarrollo agropecuario, industrial, tecnológico, educativo y cultural, siendo orgullo de los rafaelinos y de los que la elegimos nuestro lugar. Miremos hacia el pasado con gratitud y hacia adelante con optimismo y determinación.

En estos tiempos de ideas encontradas y divisiones tan marcadas, el deseo de cumpleaños debe ser intensificar el diálogo y la construcción colectiva. Debemos continuar planificando la ciudad que queremos, ordenando su crecimiento y evolución para potenciar su proyección al mundo.

*Valeria Soltermam: De Rafaela hoy quiero celebrar a quienes la habitamos y la hacemos cada día una ciudad mejor, más aún de lo que ya es. Este es nuestro mejor recurso, nuestra gente, la que se esfuerza, la que sueña, la que tiene rutinas que mantienen todo funcionando, la que crea e innova, la que produce, la que la está pasando mal pero siempre tiene un resto para ayudar al otro y no renuncia a la esperanza. En ese camino, también hay que destacar a las instituciones locales, que son grupos de personas con distintos objetivos, pero todos con uno común: hacer mejor y más grande a Rafaela.

Por eso vivo tejiendo redes, conectando personas, instituciones, poniendo a dialogar actores de nuestra sociedad que quizás no se tenían entre ellos en el radar y, de esos cruces, siempre sale algo positivo. Una escucha activa y empática es fundamental a la hora de legislar, de representar a los vecinos de la ciudad. Hacer lazos, tejer redes, intercambiar siempre suma porque somos seres sociales; lo comunitario es inherente a nuestra condición humana. Desde ese paradigma trabajo cada día y créanme que, aunque no sean historias que lleguen a los medios, sí modifican, y para bien, la vida de las personas.

*Augusto Rolando: Hace casi dos años cuando asumí como concejal de Rafaela decidí que para hacer bien mi trabajo tenía que estar cerca. Salí a caminar, barrio por barrio, calle por calle, toqué muchos timbres, otras veces golpeé las palmas. Conversé con rafaelinos de todas las edades y créanme que escuché cientos de historias. Escuché relatos de personas que lloraron durante largo rato con una pena que les inundaba el alma, otras historias que me dieron piel de gallina. También reí a carcajadas con algún chiste o anécdota que apenas pude entender.

En algunos barrios visité abuelos que me causaron una ternura infinita, contándome de sus familias, la visita de sus nietos y el famoso «esto era todo campo cuando yo llegué». También encontré personas muy solas, que hacía días no hablaban con nadie y me pedían por favor que no me fuera. Caminé calles de vecinos apurados entre miles de tareas, donde me sentí ajeno y distante; con algunos intercambié algunas palabras o un folleto, con otros apenas una mirada. En otras calles me topé con rafaelinos enojados que levantaban enormes barreras: «Son todos chorros, no quiero hablar con nadie». Y, aun así, terminamos conversando horas en una esquina mientras el sol frío de julio nos calentaba la espalda.

Tuve la oportunidad de viajar en varias ocasiones y en cada viaje se me viene el mismo pensamiento: «Qué hermosa ciudad tenemos». Lo más valioso es el orgullo que siento en el pecho cuando me preguntan y puedo decirles: «Soy rafaelino». Feliz cumple Rafaela.

*Ceferino Mondino: Rafaela, nuestro hogar, nuestra casa, el lugar donde crecimos y elegimos para quedarnos. Una ciudad dinámica, linda, que siempre te «pone la vara alta» y que te motiva a seguir, aunque creas que ya no tenés fuerzas.

Agradezco profundamente la oportunidad que me dio su gente de representarlos como concejal, verdaderamente un honor. Finalizando mi mandato, quiero expresar mi enorme agradecimiento a todos sus vecinos. Lo hice de la mejor manera, siguiendo una línea de pensamiento y sosteniéndose, siendo opositor u oficialista. Gracias al espacio político PRO, a mi equipo de trabajo, al grupo de voluntarios, a mis amigos que acompañaron siempre a pesar de las dificultades y, principalmente, a mi familia quienes se exponen involuntariamente por el bien común de todos. Muchas gracias, mi querida Rafaela.