

El Barcelona volvió a quedar envuelto en la polémica tras las explosivas declaraciones de su presidente, Joan Laporta, quien cerró definitivamente la puerta a un regreso de Lionel Messi al club. En diálogo con Catalunya Ràdio, el dirigente fue tajante: “No es momento de especular con escenarios poco realistas.”.
La frase cayó como una bomba en el entorno blaugrana, especialmente luego de que el propio Messi despertara la ilusión de los hinchas con una emotiva publicación desde el Camp Nou, en la que afirmó que lo “extraña con el alma” y que sueña con volver algún día a despedirse como no pudo hacerlo en 2021.
Joan Laporta enfrió el sueño y encendió la polémica
La respuesta de Laporta no solo disipó los rumores, sino que también reavivó viejas heridas de la traumática salida del argentino. “A pesar de cómo sucedió todo, no me arrepiento de nada. El Barça está por encima de todos. No fue lo que queríamos, pero no era posible en ese momento”, aseguró, reafirmando su postura.
Con esas palabras, el presidente buscó bajar las expectativas sobre una posible reunión con el rosarino, pero terminó encendiendo la bronca de gran parte del público culé, que nunca aceptó del todo la forma en la que el ídolo se marchó.
En redes sociales, los hinchas no tardaron en manifestarse: mientras algunos pidieron “cerrar la etapa Messi”, otros apuntaron contra Laporta por su “falta de sensibilidad”.
Un nuevo Barça, sin nostalgia por Lionel Messi
Lejos de las comparaciones con el pasado, Laporta prefirió destacar el presente del club y el ascenso de su nueva joya, Lamine Yamal, de apenas 18 años: “Disfruta de la vida y muestra una madurez notable para su edad. No me preocupa su estilo de vida. Es un verdadero profesional que entrena duro.”
El mensaje fue claro: el Barcelona quiere construir su futuro sin mirar atrás, apostando por el talento joven y por un proyecto económico más sustentable tras los golpes de los últimos años.
El sueño de Lionel Messi, más lejos que nunca
La publicación del astro argentino en el Camp Nou había encendido la ilusión de millones de fanáticos. Pero con las declaraciones de Laporta, ese anhelo se desvaneció, al menos por ahora.
Messi, que hoy disfruta de su etapa en el Inter Miami, había dicho que su deseo era “volver y despedirme como nunca pude hacerlo”, una frase que reavivó los sentimientos de los barcelonistas.
Sin embargo, la respuesta de Laporta dejó claro que el club ya pasó página. El dirigente catalán fue tajante y el mensaje, lapidario: el Barça de Messi pertenece al pasado.



