La Jornada Ganadera realizada en el marco de la Mega Exposición del Centro Argentino 2026 en Villa María tuvo como protagonista a Oscar «Chochín» Ferrero, médico veterinario y asesor especializado en nutrición y producción de carne bovina.
Su exposición recorrió el escenario internacional y los desafíos locales de la ganadería argentina, con un cierre que trasladó los conceptos a la mesa a través de una experiencia de maridaje de carne vacuna, pensada para disfrutar y poner en valor la calidad del producto final.

Ferrero comenzó señalando que «es un muy buen momento para la ganadería argentina, avalado por un contexto internacional donde hay una caída de stock a nivel mundial y además un aumento del consumo de carne». En ese marco, subrayó que «la demanda supera holgadamente a la oferta».
Luego repasó la historia reciente del sector. «Venimos de sufrir el cierre de exportaciones, las pérdidas de cabezas y estamos recuperando producción de carne. Producir animales más pesados es producir la mayor cantidad de kilos de carne por animal. De esa manera vamos a amortiguar la falta de animales en la faena». Con datos concretos, agregó que «en julio la faena cayó dos por ciento respecto al mismo mes del año pasado, pero la producción aumentó ocho por ciento por esta causa».
El especialista describió el cambio de paradigma. «Pasamos de tener una ganadería de tenencia a una ganadería de producción. Atrás quedó la época en que la inflación tapaba todos los errores. Hoy eso no existe más. Hay que ser muy eficientes en la producción». En ese sentido, remarcó que «la eficiencia de conversión trae de la mano la intensificación. El que mide sufre y el que sufre cambia, es el dicho que yo tengo».

Ferrero se apoyó en la pirámide de producción, «formada por cinco patas, nutrición, sanidad, bienestar animal, instalaciones y genética. Todas fundamentales». Explicó los puntos clave en cría, recría y engorde, con el objetivo de «ser eficientes y mejorar la calidad de la carne argentina, para dejar de trabajar en negocios de commodity y empezar a ser especialistas». Ejemplificó con mercados exigentes, ya que «Alemania busca un tipo de grasa y un tipo de carne. Argentina puede armarlo. Me refiero a un animal con un tipo de grasa específico».
«El cambio es total en la producción ganadera y tenemos por delante cuatro o cinco años muy buenos. No tengo temor a equivocarme, excepto que haya algún error general del país. Productivamente es imposible que esto se detenga, porque recuperar stock necesita biológicamente cuatro o cinco años. Tenemos que recuperar 10 millones de cabezas que perdimos en aquella época de exportaciones y eso no se logra en cinco años», dijo en tono optimista y agregó que «Argentina tiene que dejar de vender carne como commodity y empezar a ofrecer especialidades. El consumidor internacional busca atributos concretos y nosotros podemos dárselos».
Con productores y profesionales en el auditorio, el encuentro sirvió para un intercambio enriquecedor y para vislumbrar un futuro de crecimiento.
Por: Elida Thiery



