Se trata de un producto que se diferencia por sus atributos basados en los procesos de producción, en su sabor particular y en su valor nutricional. Con ese eje, especialistas del INTA y actores de la cadena llevaron adelante una jornada técnica en Olavarría para analizar cómo comunicar y valorizar estos productos frente a los consumidores.
En un contexto en el que los sistemas productivos y los hábitos de consumo están en plena transformación, la cadena de la carne sumó un nuevo espacio de discusión orientado a un segmento con creciente interés: la carne producida en sistemas pastoriles. El 23 de abril, en la ciudad bonaerense de Olavarría, se realizó una jornada técnica en la que se abordaron estrategias para destacar sus atributos diferenciales frente a consumidores locales y de mercados internacionales.
La iniciativa, impulsada por el INTA junto con la Secretaría de Agricultura, el IPCVA, la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA), la Asociación Grassfed, la asociación Fen Hue y otros actores del sector privado, generó un ámbito de intercambio entre producción, industria, comercialización y promoción. El eje central fue identificar oportunidades para posicionar la carne a pasto tanto en el mercado interno como en el externo.
Marcelo Champredonde, del INTA Bordenave y uno de los impulsores de la jornada, explicó que la propuesta surgió de la necesidad de fortalecer sistemas productivos que, además de su potencial económico, presentan ventajas desde el punto de vista ambiental y de la salud pública. En ese sentido, destacó la importancia de estimular modelos considerados sostenibles, aun cuando la mayor parte de la oferta y la demanda continúan concentradas en otros sistemas.
El encuentro puso en diálogo a todos los eslabones de la cadena, con la participación de productores, frigoríficos, exportadores, técnicos, funcionarios y representantes de mercados internacionales. Durante la jornada se analizaron tanto las oportunidades de diferenciación como las limitantes a superar para aprovecharlas.
Entre los atributos destacados, se mencionaron los perfiles nutricionales diferenciales de la carne proveniente de sistemas pastoriles, con mayores niveles de ácidos grasos omega 3, contenido de ácido linoleico conjugado (CLA) y la presencia de antioxidantes naturales como vitamina E y carotenoides, elementos clave para construir estrategias de valor agregado.
Asimismo, se abordaron experiencias concretas de diferenciación en el mercado interno y en exportaciones, incluyendo casos de carne vacuna y de búfalo. Desde el sector exportador se remarcó el escenario internacional favorable, con una demanda sostenida que abre oportunidades para productos con identidad diferenciada.
En ese marco, uno de los focos estuvo puesto en los desafíos de comunicación en un contexto de consumo cambiante. Se destacó que las nuevas generaciones valoran especialmente conceptos como sostenibilidad, bienestar animal e innovación, y que sus decisiones están cada vez más influenciadas por entornos digitales, algoritmos y segmentación de audiencias.
La jornada concluyó con el objetivo de avanzar en consensos y delinear estrategias que permitan que los atributos de la carne producida en sistemas pastoriles sean efectivamente reconocidos y valorizados por los consumidores.




