

La temporada 2025 de Fórmula 1 terminó con un golpe estadístico para Franco Colapinto, que volvió a padecer la falta de rendimiento del Alpine A525 y llegó último en el Gran Premio de Abu Dhabi. Aun así, dejó una declaración que resume su lectura del año: “Este año ya está, hay que olvidarlo y pensar en el que viene”. Mientras Lando Norris celebraba su primer título mundial, el argentino ya estaba analizando 2026 como un punto de quiebre en su evolución dentro de la categoría.
Un auto sin respuestas que marcó toda la carrera para Franco Colapinto
Desde la misma vuelta previa quedó claro que el Alpine no tendría ritmo. Colapinto largó desde el fondo y, pese a una largada prolija, enseguida quedó atrapado en un auto sin aceleración, sin apoyo aerodinámico y sin tracción para sostener ataques. El argentino relató luego que habían trabajado para mejorar, pero que el auto “no podía dar más de lo que dio”. A medida que avanzaron las vueltas, las diferencias se ampliaron y cualquier intento de estrategia quedó rápidamente desactivado por la degradación y la falta de velocidad.
Alpine, un dolor de cabeza que Colapinto quiere dejar atrás
El fin de semana volvió a mostrar el mismo patrón que a lo largo del año: un auto inestable, penalizaciones para su compañero, degradación fuera de control y falta de ritmo incluso en aire limpio. El doble paso por boxes tampoco modificó nada. Colapinto explicó que el equipo “no se rindió nunca a pesar de los resultados”, una frase que deja entrever el desgaste pero también la convicción de que el trabajo de fondo continúa.
Aunque la frustración era evidente, Colapinto mantuvo el foco: “Hay mucho por mejorar, pero gracias a Dios terminó este año. Ahora hay que trabajar para que el próximo sea mucho mejor”.
La autocrítica y el plan para 2026
Minutos después de la bandera a cuadros, Colapinto dejó en claro su objetivo inmediato. “Tengo ganas de tener un buen año, hay que elaborar mucho”, afirmó. El argentino viajará unos días a la Argentina para descansar, pero regresará rápido a Europa para encarar simulador, pruebas y la preparación del nuevo auto.
Pese al duro cierre, la temporada deja una base valiosa: terminó casi todas las carreras, evitó errores graves, gestionó un auto difícil y sumó una experiencia decisiva para su futuro. Su madurez al volante creció incluso más que sus oportunidades en pista.
Mientras Max Verstappen ganó la carrera, Oscar Piastri fue segundo y Lando Norris terminó coronándose campeón del mundo, Franco Colapinto marcaba otro inicio: el del proceso que deberá llevarlo a competir realmente en 2026.



