Cómo impactará en el agro el acuerdo comercial con EEUU

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Desde que se conformó el bloque Brics, fundado por Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica, los presidentes de EEUU vienen corriendo detrás del mismo e interpretando que en materia geopolítica y comercial se comienza a perder una batalla o la guerra comercial de esta última década.

Frente a esta realidad, el propio Donald Trump vio una oportunidad en el último gigante productivo, de ubicación estratégica, salida bioceánica y con una variada gama de recursos naturales que es Argentina. El lamento de Norteamérica por las rupturas con Brasil es una consecuencia grave y sin precedentes, aunque visto de otra forma, una oportunidad para nuestro país o un nuevo dolor de cabeza, a futuro.

Esta semana, trascendió la postura contradictoria de los sectores productivos que aseguran que China nos habilita la conformación de una economía complementaria, mientras que EEUU nos abrirá la ventana hacia un esquema competitivo. No se trata de quién tiene razón o es mejor, sino de conciliar con un actor que nos compra más del 73% de la carne vacuna que producimos por año (China) y un nuevo socio (EE.UU), que nos promete mejoras, sin avisarnos todavía cual será el precio.

“Hoy el mundo se juega dos pujas, Occidente liderado por Trump, y Oriente representado por los Brics. En el medio está Argentina como país importante, ahora alineado a Norteamérica por el hecho fundamental de que este país nos salvó de otra caída económica que se anticipaba a fines de septiembre”, explicó Miguel Peralta analista geopolítico.

Trabas comerciales

Según este especialista, el criterio lo seguirán marcando los empresarios cuando vean con quién más le conviene hacer negocios entre los dos bloques comerciales de importancia y sus posibilidades de acceso. No hace mucho tiempo, fue el propio sector de la maquinaria agrícola el que desistió de participar las misiones comerciales a EEUU. El ingreso a esa mercado sufre innumerable cantidad de trabas y acciones de proteccionismo. Hubo fábricas que enfrentaron juicios millonarios por problemas de seguros, configuraciones, homologaciones y otros aspectos de seguridad, transitabilidad y transporte. Algo similar sucedió con las carnes, raíz de varios aspectos sanitarios que nos diferencian. Habituales maniobras que utiliza para penalizar a los extranjeros por el daño interno que les hace a sus farmers o productores.

Detrás de todo esto, está el Pacto Comercial Agro Productivo, con más exportaciones e inversiones para el país, dentro de un alineamiento regulatorio que eliminaría las trabas para una apertura agrícola, reduciría aranceles e intentará consolidar líneas primordiales para asegurar los suministros claves.

Volviendo al principio, por ahora toda esta puesta en escena indica que hay una salvaguarda hacia la relación agro comercial con China, aunque cuestiona las bases de investigación o militares actuales o futuras.

El peso de la deuda

“Vamos hacia una posición intermedia en materia del comercio de commodities y manufacturas agropecuarias; algo más que obvio ya que EEUU no podría brindar el reemplazo comercial que se viene teniendo con China”, expresó Peralta. En lo inmediato, agregó, Argentina no tiene demasiado margen ya que su situación es como la de un deudor a punto de que le rematen la casa.

Para Peralta, la deuda es muy difícil de pagar, salvo que se entreguen parte de los recursos. Al mismo tiempo duda del intercambio comercial parejo, ya que se siguen entregando una gran mayoría de productos primarios sin valor agregado para recibir lo contrario.

“Sigue existiendo una ecuación desventajosa en la balanza comercial y las decisiones gubernamentales de nuestro país, están entrando en una cuenta regresiva sobre un acuerdo que puede salir bien o terminar entregando como pago muchos de los recursos naturales que tenemos”, dijo.

Por ahora hay 80 mil toneladas de carne bovina en juego y muchas promesas más. Tarde o temprano, en la letra chica habrá que descubrir si es real el cambio, o las penas siguen siendo de nosotros y las vaquitas son ajenas.